El ‘streap tease’ más completo
El Fisgón
El de la película The Monster Club que protagonizaron David Carradine y Vincent Price en los ochenta.
El de la película The Monster Club que protagonizaron David Carradine y Vincent Price en los ochenta.
Seguramente habrá mucha gente que sepa lo que es condenar a alguien al ostracismo. Dejarle solo, abandonarle. Y sobre el origen de la palabreja serán mayoría los que piensen en moluscos. Si es cierto que las ostras se aburren como ostras, condenar a alguien al ostracismo vendría a ser lo mismo que abandonarle a su suerte para que se aburra a la manera de las ostras. Tiene sentido.
[Canarias Ahora, 27 de marzo de 2007]
Si le preguntas él mismo te responde con evasivas; es incapaz de negar que esa voz que se oye ofreciendo un “kilillo”, un solar gratis, 20.000 euros, a cambio de un voto que le diese el control de la Alcaldía de Antigua, sea suya. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha archivado la causa por “inexistencia” de pruebas. Aunque, seguramente curándose en salud, la ponente Margarita Varona afirma que pudiera concluirse que “existen indicios de la posible comisión de un delito de cohecho”, también comenta que “existen elementos probatorios que impiden el que se pueda tener por acreditada la concurrencia cierta del delito que se dice cometido”.
Lo de Polanco con el PP y la de estos con PRISA resulta moco de pavo, o la dosis retroalimentaria precisa, en comparación a las expresiones de fractura que se están concitando en la calle. Por rojo un anciano de 80 años recibió un bastonazo de otro señor de 70. El agredido protestaba, repartiendo folletos informativos, por las obras de la M-30 de Gallardón y la instalación de parquímetros.
Según publicaba ayer el diario La Provincia, Canarias se sitúa en el vagón de cola en cuanto a producción de energía eólica en España. Un 1% de energía procedente del viento se produce en las Islas gracias a los 138 megavatios (MW) presentes en nuestra geografía. Junto a Murcia y Baleares conformamos el poco apreciado podio de los últimos de la fila.

La organización francesa Los Hijos de Don Quijote, que convoca a miles de ciudadanos para exigir soluciones para personas sin techo, ya no sólo actúa en las cien mayores ciudades francesas. Han traspasado sus fronteras: la imagen fue tomada en Charleroi, tercera ciudad de Bélgica, con unos 200.000 habitantes, ocupando los campistas un buen trecho del paseo de los márgenes del río Sambre.
Ayer entrevistaba La Provincia al candidato de Alternativa Ciudadana a la Alcaldía de San Bartolomé (lo de la Alcaldía es cosa del periódico, no es que yo crea en los milagros). El titular tenía gracia: “Queremos convencer a los ciudadanos para que participen en la vida pública”. Pues ala, a ver si los convencen. Porque si nos fijamos en la cantidad de ellos que participan a través de ese partido político, habrá que convenir en que poco éxito han tenido en estos cuatro años. Pero lo que me llamó la atención fue la respuesta del candidato a la última pregunta.
La foto está aquí y capta ese momento definitivo de la alianza entre el reverendo Ian Paisley, líder del mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP), y Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, brazo político del IRA, destinado a conformar gobierno en Irlanda del Norte. Que traducido al País Vasco podrían intercambiarse por las figuras políticas de María San Gil (PP) y Arnaldo Otegui (Batasuna). Dejando a un lado las diferencias de los dos casos, ¿podría darse esa foto como la vía de normalización en el País Vasco sin ninguna componenda política a cambio para que ETA y aliados dejen de amedentrar y en el peor de los casos matar a quienes no piensan como ellos?
[Miembro de Alternativa Sí se puede por Tenerife]
[La Opinión de Tenerife, 26 de marzo de 2007]
Tú sabes que la distancia más corta entre dos puntos es la vereda. Cógela my friend, pero no te apartes del camino. Observa los problemas detrás del postigo. Cierra el postigo, pero sal a la calle y enfrenta los problemas. No te refugies más en tu casa. Déjate de chismear, habla claro.
Cuatro páginas de El País de ayer y un titular truculento y descalificador: “Los hombres las siguen matando”. Ahora se dan cuenta de que “la ley contra la violencia machista no basta”. Era presunción vana pensar que aquella ley frenaría los asesinatos. No es que no haya bastado, es que ni siquiera ha servido para disminuir el número de agresiones.
No es cuestión de desaprovechar una oportunidad de indignarse, y en ello se complacen los dos bandos. En bandeja se lo puso Jesus de Polanco al PP: se le calentó la boca, y metió bien la pata acusando a la oposición de querer volver a la Guerra Civil. Y la indignación del PP, que poco estímulo necesita, resonó a todo volumen contra el Grupo Prisa.

El Ebro nace en Reinosa y en Tortosa sale al mar, pasa por Zaragoza donde
baña a El Pilar.
[Publicado también en Basta Ya]
El miércoles de la semana pasada se celebró el Día Internacional contra la Discriminación Racial. En Arrecife, tuvo lugar una concentración auspiciada por las asociaciones de inmigrantes, de la que el diario La Provincia daba noticia al día siguiente con una fotografía en la que tres mujeres, con la cabeza cubierta con un hiyab, mostraban un cartel en el que podía leerse: “El velo para tapar el pelo y no para tapar el cerebro”. El mismo periódico entrevistaba a una de ellas el sábado, a Hasna Dalil, que explicaba la razón del eslogan: “Es importante para nosotras porque es un símbolo de respeto a la mujer. A veces esto no se entiende en un país occidental”. Está muy equivocada la mujer.
Esta semana se estrenó, dentro del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, La Caja, el primer largometraje del canario Juan Carlos Falcón, inspirado en la novela Nos dejaron el muerto de Víctor Ramírez, a quien le debemos muchas de las mejores páginas de la literatura canaria contemporánea.
[Canarias 7, 24 de marzo de 2007]
Es en los momentos difíciles cuando las personas surgen tal y como son, sin careta o antifaz que pinte un rostro distinto al real. Es entonces, cuando hay que tomar decisiones rápidas o reaccionar ante una emergencia, cuando todos sacamos nuestro verdadero yo: los buenos son capaces de los actos más generosos; los malos de las acciones más aberrantes; los listos aprovechan las circunstancias; y los tontos siempre salen perdiendo. Eso es lo que debe haber ocurrido esta semana en el Parlamento porque los actos y los hechos han dejado al descubierto la esencia de cada uno. Tal y como somos.