Miércoles, 20 de Diciembre de 2006

Por obligación

Miguel Gallardo

Los líderes de los dos grandes partidos políticos del país se reúnen este viernes. Y a los nacionalistas les entra la lógica preocupación. La Cadena Ser resumía las declaraciones de ayer del consejero de Interior del Gobierno vasco con este titular: “El Gobierno vasco cree que la reunión Zapatero-Rajoy ‘aportará poco al proceso’ de paz”. Y es que la influencia de los nacionalistas, incluida IU, depende básicamente de que se mantenga la confrontación entre PP y PSOE.

Sin embargo, no parece que haya motivo para que cunda el pánico. El periodista de cabecera del presidente del Gobierno, L. R. Aizpeolea, comenzaba así su crónica de ayer en El País: “Zapatero trató de restar importancia a la cita y la situó en la ‘obligación’ que se marcó de celebrar un encuentro cada seis meses con el líder de la oposición”.

En efecto, tan empeñados están en restarle importancia a la cita que, según Periodista Digital, y ateniéndose a la información de EFE, “el Gobierno informó antes a los medios que al propio Rajoy, que casi se entera por la prensa. Aunque el Ejecutivo ya ha pedido disculpas, parece empeñarse en que las cosas se compliquen más aún”. (Llama la atención que en los medios de Prisa no apareciera esta información).

El caso es que así parece, que se reúnen por obligación, que ninguno de los dos está realmente dispuesto a dejar de utilizar el terrorismo en el País Vasco como un arma arrojadiza contra el otro. Y entre tanto, la palabra la tiene ETA-Batasuna.