María Pallarés
Comienza el serial de intrigas en el Ayuntamiento de Arrecife, y la espera para que se resuelva el misterio sobre el comportamiento de algunos concejales socialistas. Entre tanto, pedir, como ha hecho el PIL, que un gobierno en minoría, entre cuyos nueve integrantes hay siete tránsfugas, se abstenga de aprobar inicialmente el Plan General parece de lo más natural. Sin embargo, la pretensión del PNL de dejar sin sueldo a los concejales que gobiernan el municipio no es sino la señal de que ha llegado el momento de la venganza.
chapapote
13:46 | 20 Diciembre 2006 | Permalink
Pero ya se sabe que la venganza es un plato que se sirve frío. Y que se disfruta con auténtica calentura, así que ya andan relamiéndose. Menos Nuria Cabrera que debe estar a dieta la pobre y en lo que anda es un sinvivir, pendiente de la margarita, ¿votaré sí al Plan General o votaré no? ¿Votaré sí a que le quiten el sueldo a mi jefa o votaré no?
chino cudeiro
13:54 | 20 Diciembre 2006 | Permalink
Y la vergüenza es un plato que se sirve solo cuando se tiene. Arrecife cayéndose a cachos y ellos con sus tonterías.