Jorge Marsá
Se ha descubierto en una cueva de La Gomera un texto con más de cien caracteres líbico-bereberes, y La Provincia entrevistaba ayer a una entendida en la materia: “La filóloga de origen alemán Renata Springer es la mayor experta en escritura líbico-bereber de las Islas”, quien sostiene que “sin lugar a duda, este hallazgo merece el calificativo de excepcional”. No pongo en duda que resulte excepcional en Canarias. Pero, aunque las comparaciones sean odiosas, no se resiste Springer a su uso en la afirmación que sirve de titular a la entrevista: “Los signos líbico-bereberes en las Islas indican una cultura aborigen muy avanzada”.
No es raro que los estudiosos de una materia tiendan a sobrevalorar la importancia de aquello en lo que se han especializado. Pero a quienes no somos especialistas en la cuestión nos resulta obvia la pregunta: ¿Una cultura muy avanzada con relación a qué otras culturas? Porque el adjetivo escogido implica una comparación, como queda claro en la definición del diccionario: “avanzado, da. (Del part. de avanzar). 1. adj. Que se distingue por su audacia o novedad en las artes, la literatura, el pensamiento, la política, etc.”.
Y no puede establecerse la equiparación más que con otras culturas de la época. Pues bien, si el cotejo lo hacemos de la única forma en que puede hacerse, con las culturas más avanzadas de aquel momento en África, Europa, América o Asia, entonces, no podemos más que llegar a la conclusión de que a Springer le puede la pasión. Porque parece evidente que, puestos a comparar, la cultura aborigen de la Islas se podría incluir con mucha mayor propiedad entre las atrasadas que entre las muy avanzadas de aquel tiempo.
Pero ya se sabe que, a veces, y aunque sea por la filología, el amor es ciego, y logra que unos pocos caracteres de escritura basten para considerar a la destinataria de ese amor como… muy avanzada.
LZ-III
12:37 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Pues claro que el descubrimiento es “excepcional”, y no sólo para Canarias. Lo demuestra que haya revolucionado las cátedras de arqueología de Oxford, Harvard y La Sorbona, que ya plantean que el hallazgo de los caracteres líbico-bereberes se considere el gran descubrimiento arqueológico del siglo XXI.
M. Perdomo
12:53 | 31 Octubre 2006 | Permalink
No se extrae de tu comentario que la autora haga referencia a época o periodo histórico alguno para saber cuán avanzados eran otros pueblos. Muy provocador lo tuyo. Saludos.
harta
13:42 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Estoy HARTA de que Marsá no deje de meterse con las mujeres y con la cultura de los canarios y de que nadie le pare los pies en los sitios que escribe. Por descontado que es un provocador, pero que se vaya a provocar a otro sitio o que respete la identidad cultural de este pueblo y aprenda a convivir con un poco de educación.
independentista
14:08 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Comprendo que estés harta, pero tenemos que aprender a respetar las opiniones aunque nos molesten. Además lo que Marsá hace no es meterse con la cultura de los canarios si no cachondearse de nuestra identidad cultural, pero hay que respetarle aunque nos cueste y no hacer como él, creo que es lo mejor que podemos hacer para demostrarle que los canarios somos educados y tolerantes.
Robaina I
14:21 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Yo soy canario y no veo la falta de respeto, incluso me parece que lleva razón en que la comparación de la experta está mal hecha y la cultura aborigen no podía ser de las mas avanzadas. No entiendo la carajera que le quieren armar.
yesquera
15:47 | 31 Octubre 2006 | Permalink
¿Qué es cultura? Desde luego lo tuyo no.
chino cudeiro
16:29 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Me parece que son ganas de Marsá, las de picar a la peña que quiera picarse. Siempre hay personas con la indignación a flor de piel, dispuestas a rasgarse las vestiduras y darse cabezazos contra las paredes ante lo que consideran atropellos a su misma esencia. Señores/as, que son cuatro días. A ver si nos dejamos de tanto cabreo.
Por otro lado creo que no le falta razón a Jorge en lo que dice, y no le doy al asunto más importancia de la que para mí tiene.
Carmen
17:56 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Pues se podía ahorrar las ganas de picar a la peña y tendríamos la fiesta en paz y nadie se sentiría herido por la provocación.
C. Miguel
19:34 | 31 Octubre 2006 | Permalink
El Sr. Marsá, me da la impresión de que se hace repetitivo cuando se refiere a temas como la arqueología o paleontología sobre los aborígenes canarios. Puede que actuando de ese modo le llegue a ocurrir lo del cuento del lobo.
Y es que en esta ocasión, desde mi punto de vista, ha estado en el limite de lo que es provocación sana, para provocar, valga la redundancia, una discusión sobre el tema, y la mala educación. Pues aunque solo sea una piedrecita la que se encuentre y eso contribuya científicamente al mejor conocimiento de épocas remotas de cualquier lugar, como mínimo ese hecho se debería respetar, aunque no se comparta la importancia científica que pueda tener.
Josechu Pérez Niz
19:53 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Hola a todos,
Sinceramente, no sé qué pasa con algunas cosas que escribe Jorge pero levanta unas pasiones que, eso, no alcanzo a comprender. Cierto es que pueda ser subjetivo porque es un muy buen amigo.
Centrándonos en el texto de esta tarde sólo veo discrepancia de este con lo que él ve como mitología sobre el mundo aborigen de Canarias. Es mi interpretación. No está de acuerdo con las revisiones y concepciones históricas que se han publicitado de último y ya está, no le veo mayor problema.
Se puede o no estar de acuerdo con lo que afirma pero sentirse ofendido porque él piense que los aborígenes guanches componían una cultura atrasada, antropológicamente hablando creo que se refiere, lo considero una exageración. No está llamando subnormal al guanche de la época sino que el estadio cultural que vivían los antiguos pobladores de este Archipiélago, su organización social, sus ritos, sus juegos, el estatus de la mujer, etc, era el que era. Porque, ¿de qué vale estar tan ofendido sin ofrecer argumentos que indiquen lo contrario, que la cultura aborigen resultó todo un esplendor?
He llegado a leer sobre Jorge que es un machista, que se mofa de las mujeres maltratadas y otras consideraciones que pienso que no obedecen a la realidad de lo que él ha querido decir.
Una pregunta que quiero compartir con ustedes, porque yo también he pensado de él eso de “ya está el tocahuevos este provocando”, ¿es que le vamos a exigir cómo debe escribir? Señores, el que junta las letras es él.
A veces me pregunto cómo aguanta tanto insulto disfrazado de indignación que le profieren.
Disculpen las molestias, por si las he causado. Es mi opinión al respecto de tanta polémica. Hacía tiempo que quería expresarla.
Un saludo a todos.
digo yo
19:58 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Muy de acuerdo con lo último que se ha dicho, y también quería decir que a mi no me provoca nada el artículo y que a quien le provoque tiene con no leerlo.
Javier Díaz Reixa
20:24 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Resultan ya un poco aburridos los ataques de histeria y de intolerancia que algunos/as se montan cada vez que Marsá aborda alguna cuestión relacionada con el panteón nacionalista, sea la identidad canaria, sea la bandera o sea la romería de Los Dolores. Y un poco lamentable también que haya quienes sugieran que debiéramos pararle los pies en los sitios en que escribe. ¿Como sugieres que lo hagamos, Harta? ¿Empleamos la persuasión o estás pensando en alguna acción coactiva?. Es que no me veo yo sujetando a Marsá, ni atisbo quien pudiera osar hacerlo …
No son mejores las posturas que emplean la conmiseración o la falsa tolerancia, aquello de “perdónalos, porque no saben lo que hacen”, “demostremos nuestra superioridad moral ante este maleducado intolerante”, etc.
¿Dónde están la burla o el cachondeo a la identidad canaria? Hagan ustedes el esfuerzo intelectual de leer el texto otra vez y señalar explícitamente el texto que prueba esa burla, y así podemos debatir sobre algo serio. ¿Acaso es una burla afirmar que los aborígenes que poblaban las islas eran un pueblo culturalmente más atrasado que prácticamente todos sus coetáneos, y que es un pirueta dialéctica afirmar que estamos ante la prueba definitiva que evidencia lo avanzadas que eran sus culturas?. Pues no lo veo, por más que me esfuerce.
Digo esto desde el máximo respeto a la calidad humana y profesional de Renate Springer, y a sus trabajos de investigación, y desde un conocimiento más que aceptable de la mayoría de las manifestaciones rupestres del archipiélago. No nos pongamos histéricos, estudiemos un poquito más en lugar de hacer tantos aspavientos con la identidad canaria; pero no limitemos nuestro estudio a las culturas aborígenes, porque entonces nadamos en la más absoluta ignorancia y perdemos la perspectiva histórica, lo que nos obliga a recurrir a la pasión ciega de que habla Jorge Marsá. No dejemos que la pasion identitaria y la nostalgia por el “buen aborigen” y el “pasado glorioso” aplastado por los pérfidos conquistadores nos impida situar las cosas en su adecuado contexto. De lo contrario, le estaremos dando la razón a Marsá no solo en la escasa condición de “cultura avanzada” de los aborígenes, sino también en que la que ahora desplegamos tampoco ha logrado avanzar mucho que digamos …
Javier Díaz Reixa
20:39 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Hay una prueba que evidencia que tenemos que estudiar más: la referencia que aquí se ha hecho a la “paleontología de los aborígenes canarios”. Sigamos el método, que, como saben, significa “camino”:
Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, 22ª edición:
“paleontología: Ciencia que trata de los seres orgánicos desaparecidos a partir de sus restos fósiles”.
En el estado actual de nuestros conocimientos científicos, no existe en las islas ningún elemento de interés paleontológico relacionado con los aborígenes canarios; es decir, el período de tiempo en que se sabe que estuvieron aquí los aborígenes canarios no es suficiente para producir “restos fósiles”. Podemos encontrar en Canarias multitud de yacimientos paleontológicos, pero exclusivamente relacionados con fósiles animales o vegetales, no con restos humanos de los “aborígenes canarios”.
Por consiguiente, es un disparate referirse a la “paleontología de los aborígenes canarios”, y es penoso que eso lo afirme alguien que habla en “clave nacionalista”: me deja en evidencia, como me ha ocurrido en las pocas ocasiones en que he intentado, tímidamente, oponer argumentos a los sólidos planteamientos de Marsá en relación con la cutredad que nos invade. Demuestra que los nacionalistas son los que menos saben de la historia y de los valores naturales y patrimoniales de las islas, porque les puede más la pasión de la que habla Jorge Marsá que el interés por la ciencia y el conocimiento. ¡Tenemos que estudiar más!
Fernando Marcet
21:00 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Dejando a un lado el mal uso que C. Miguel parece dar a la palabra paleontología, debo, no obstante, decir que estoy de acuerdo con él cuando dice que a Jorge le gusta provocar. No digo que eso sea malo, porque deja en evidencia ciertas posturas que poco tienen de sanas, y mucho menos de racionales. Pero es un hecho que la provocación existe, y no creo que por opinar eso se pueda decir que su comentario esté en “clave nacionalista”. Vamos, que a mí me da igual si C. Miguel es nacionalista o no, tampoco creo que eso sea una especie de insulto, sólo digo que calificar su comentario como “en clave nacionalista”, no lo veo exacto.
Y también estoy de acuerdo con C.Miguel cuando dice que dicho descubrimiento tiene su importancia. Si hasta ahora pensábamos que los habitantes anteriores a la llegada de los europeos desconocían la escritura, este descubrimiento parece arrojar nueva luz a este asunto, y nos puede dar pistas más exactas para averiguar de donde vinieron estos antiguos habitantes de las islas. A mucha gente eso le puede resultar una tontería como otra cualquiera, pero a mí, por ejemplo, más tontería me resulta que un tío diera vueltas a un circuito sobre un coche más rápido que nadie… y sin embargo, la de ríos de tinta que corren por eso.
Jorge Marsá
21:18 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Con interés leo algunos de los comentarios a mi breve entrada de hoy (con otros, ni el más mínimo interés). Así que me parece oportuno ahondar en el debate que plantean, especialmente en lo que hace al asunto de la provocación.
Y a ello me he puesto, pero se me alarga la cosa, y el estómago me pide de cenar. Seguiré con el asunto, y no sé si lo colgaré aquí más tarde o, dada la extensión que va cogiendo, decidiré publicarlo como una entrada del blog para el jueves. En cualquier caso, tendrán noticias de quien escribe. Un saludo a los contertulios.
wenceslao
23:18 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Engañados, masacrados, exclavizados, cristianizados a la fuerza, colonizados, y ahora ¿descalificados?
Javier Díaz Reixa
23:29 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Le concedo a Fernando Marcet que la expresión en “clave nacionalista” puede ser inexacta. ¿De donde extraje tal conclusión?. De la siguiente frase: “… ese hecho se debería respetar, aunque no se comparta la importancia científica que pueda tener”, además de la afirmación de que el texto de Marsá es una provocación que está en el límite con la mala educación.
Yo, como Josechu, pienso que Marsá es un tocapelotas, pero no me fijo en las características personales de la gente con la que discuto, y me voy a sus ideas y a sus argumentos. Por cierto, yo discuto mucho con Marsá, y le tengo como uno de los más formidables adversarios dialécticos con que me he encontrado; una de las características que le adornan es su honradez intelectual, y por eso es un placer discutir con él de cualquier cosa, porque Marsá es un “discutidor”, sí, un provocador en el mejor sentido de la palabra. Espero que no pierda esa característica.
Pero, en fin, puestos a hablar de inexactitudes, es aún más inexacto decir que Marsá ha puesto en duda la importancia científica que pueda tener el hallazgo. De hecho afirma, frente a la valoración de Renate Springer, que “no pongo en duda que resulte excepcional en Canarias”, con lo cual deja claro que no cuestiona la excepcionalidad del hallazgo en Canarias.
Leamos, pues, con algo más de atención; Marsá lo único que afirma es que es exagerado decir que dicho hallazgo sea una evidencia de lo avanzada que era la cultura de los aborígenes, no que cuestione la importancia científica del hallazgo. Y, por cierto, estamos hablando de la cultura de los aborígenes gomeros, que era, en términos comparativos, menos “avanzada” que las de otros aborígenes canarios.
Javier Díaz Reixa
23:38 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Sí, Wenceslao, así se las gastaban en aquella época. El problema es que cinco siglos después tenemos a unos cuantos intelectuales que nos tienen atolondrados y victimizados, contándonos una batalla fantasiosa sobre el idílico mundo aborigen que se fue. Y este problema solo se ataja leyendo y estudiando, no con una constante plañidera sobre la “falta de respeto” hacia la identidad canaria, los aborígenes, etc.
C. Miguel
23:46 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Pido excusas por haber utilizado erróneamente la palabra paleontología en lugar de antropología, no me había dado cuenta hasta ahora que he vuelto al blog. De todas formas mis conocimientos sobre cualquier “logía” son pocos, pero si tengo esa “jiribilla” o inquietud por querer saber.
Por lo demás me ratifico en lo que he dicho. Ni soy nacionalista, (puedo ser cualquier otra cosa, menos eso) ni he dicho palabras obscenas, ni groseras, ni malsonantes, simplemente he reflexionado sobre el modo en que se ha expresado el Sr. Marsá en su articulo y he dado mi opinión. Además, he generalizado sobre los descubrimientos científicos, refiriéndome a que se hayan producido en “cualquier lugar”.
Por otra parte siento una especial simpatía por el Sr. Marsá, y ya lo he dicho anteriormente en este blog. Nada más lejos de mí que el querer molestarle, ni a él, ni a nadie concientemente. Y con respecto a su capacidad de provocar, también le he dicho a él en este blog mi opinión sobre la provocación.
Y como estoy seguro que al Sr. Marsá nada ni nadie le va a quitar las ganas de escribir, me quedo tranquilo, porque así continuaré leyendo sus artículos con el maximo interes.
Javier Díaz Reixa
23:51 | 31 Octubre 2006 | Permalink
Muy bien, C. Miguel, por su exquisito comentario, y por tener la jiribilla de querer saber más. Eso nos salva, y nos permite aprender más. De momento, ya sabemos algo más; usted, lo que es la paleontología, yo que es un placer discutir con usted.
Gomero
12:14 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Ignoro si la señora Springer ha datado las inscripciones, para saber con exactitud en qué grado de desarrollo se encontraba el resto del mundo habitado. Ignoro si hablamos de seiscientos años, o de cuatro mil, como ignoro el momento en que se establece la presencia de habitantes en las islas. Sin este dato no parece interesante continuar un debate sobre la opinión de Marsá o lo sesgado de la misma.
C. Miguel
17:56 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Parece ser y segun la revista Terraeantiqvae.com, la escritura libio-bereber desapareció en el siglo V d.c. pero en Canarias duro tres siglos más, hasta el VIII d.c.
wenceslao
18:02 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Quiza, Javier, tu prefieras seguir interesado en el idílico mundo aborigen español -Viriato, Pelayo o el nombre de todos los reyes godos de memoria-, yo, como canario, entiendo que es mi obligación, defender el estudio de la nuestra identidad guanche, canaria y mundial. No vaya a ocurrir que a base de tocar las pelotas para seguir vaciando de contenido nuestra historia nos veamos limitados a saber todas las caracterisiticas de los rios españoles y desconocer nuestra propia geografía. ¿te acuerdas?
Gomero
18:20 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Gracias C. Miguel, pero indicas que la escritura líbico bereber desaprece entre el quinientos y el ochocientos de la era cristiana., pero eso no da ninguna respuesta a la fecha de la escritura aparecida, porque se podría encuadrar en esos siglos, o mucho tiempo antes. ¿En qué momento se puebla Canarias y cuándo hacen uso de esa escritura? Saludos.
C. Miguel
19:10 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Hombre Gomero, no soy universitario, pero cierta capacidad de deducción si creo que tengo. Segun explican en Terraeantiqvae.com, es a partir de la información que puedan obtener del hallazgo,y con los estudios correspondientes del mismo, cuando probablemente puedan acercarse a dar respuesta a tus preguntas, que por otra parte son las de muchos canarios. Ya llevan un año con los estudios de los caracteres, así que tal vez pronto sepamos algo.
Saludos
Javier Díaz Reixa
19:15 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
No va por ahí, Wenceslao; no ando yo muy interesado en Viriato, don Pelayo o la lista de los reyes godos, de la que ni siquiera me acuerdo. A decir verdad, conozco bastante mejor la geografía y la historia canaria que sus correlativas españolas. ¿De donde has sacado que los defensores de la identidad canaria saben más sobre estos asuntos qe otras personas a las que nos tildan de “españolistas”? Ya me gustaría a mí que los nacionalistas canarios supieran más de la historia de Canarias; es muy probable que si la conocieran bien, dejarían de ser nacionalistas, relativizarían mucho sus opiniones, habitualmente huérfanas de conocimiento y de raciocinio, o dejarían de decir tantas tonterías como dicen.
Esto puede doler, pero no es por causa de que alguien se dedique a tocar las pelotas, sino porque los nacionalistas se están dedicando a crear una historia falsa, como hacen algunos vascos, no precisamente minoritarios, que vinculan su identidad originaria nada menos que con Túbal, la esencia de la “españolidad originaria”. Cuando a la gente la dejan en evidencia, no suele reaccionar bien …
Por tanto, quienes “vacían de contenido la historia” no somos quienes, como Marsá o yo mismo, nos dedicamos a denunciar la impostura de los vendedores de crecepelo, sino quienes la practican cotidianamente porque “lo requiere la causa del pueblo”. No importa que digamos mentiras y falsedades, lo importante, como ya dijera Goebbels, es ganar la batalla al enemigo, y eso exige propaganda permanente, repetir mil veces una mentira para que acabe pareciendo cierta.
Y, en cualquier caso, aprendamos a leer. Lo único que ha dicho Marsá (no nos vayamos por las ramas, recuerden que es de eso de lo que estamos discutiendo) es que es una exageración animada por el amor y la pasión decir que los grabados líbico-bereberes hallados en La Gomera sean una muestra evidente de lo avanzada que era la cultura aborigen.
Miguel Hernández
19:31 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Cuando Wenceslao dice eso de “nuestra identidad guanche” la verdad es que yo me quedo un poco descolocado. Sin conocer a Wenceslao estoy seguro de que tanto su forma de ser como de pensar tiene mucho más que ver con la de un norteamericano medio que con la de un poblador de las islas de aquellos tiempos. Exactamente igual que la mía o la de cualquiera que hoy en día use el muy occidental invento del “interné”. Para empezar, ni siquiera sabemos cual podía ser la idiosincrasia de los guanches, con lo cual resulta bastante complicada identificarse con ninguno de ellos. Los datos brillan por su ausencia, y ha tenido que venir una alemana para arrojar un poco de luz al asunto. Por otro lado, tampoco tenía demasiado que ver la “identidad” de un majo de Lanzarote con la de un guanche de tenerife, así que está complicada la cosa.
¿Alguien vería normal que un griego moderno acusara a un habitante de la ciudad de Roma, año 2006, porque “los suyos” saquearon Atenas más dos mil años antes?
¿Tendría alguna lógica que un egipcio moderno acusara a los habitantes de Grecia actuales porque Alejandro Magno, junto con sus tropas, masacró a muchísimos egipcios una vez?
El estudio del pasado humano siempre me ha parecido algo tremendamente interesante. Pero cuando se usa ese pasado para encender odios estúpidos es tremendamente triste.
visitante
20:06 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Si alguien tiene una historia familiar muy larga en Canarias, de modo que se pueda suponer que sus orígenes aquí provienen de los tiempos de la conquista, lo más probable es que tenga mucha más sangre europea que guanche en las venas. Si es que hay algo de sangre guanche en sus venas, porque con una probabilidad alta podría estar exento de gota sanguínea guanche alguna.
Ay, Wenceslao, ¿cómo te ibas a sentir si te hicieras un análisis de ADN y salieras ‘godo’ total? ¿Cómo te lo ibas a tomar si resultara que tus tatarabuelos no estaban entre los guanches masacrados, sino entre los conquistadores masacradores?. Cuidadín con creer que uno es lo que quiere ser. Uno es lo que es, le guste o no le guste.
Javier Díaz Reixa
20:24 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Quiero hacer una pequeña matización a Miguel Hernández. Renate Springer, además de ser una persona encantadora y exquisita en el trato, es una profesional de altísima cualificación, no solo en el campo de la arqueología canaria y de la cultura bereber, sino también en el de la fotografía, en el que traspasa ampliamente el nivel de la excelencia, y en el de otros muchos saberes. Todos estos elogios, absolutamente sinceros, y creo que bastante objetivos, no me impiden criticar algunas de las conclusiones que extrae, en aquellos aspectos que creo discutibles.
Y sí, tiene apellido alemán, pero como suele decirse, y que me perdone Marsá esta pequeña concesión, “es más canaria que el gofio”. Creo que la conozco hace más de treinta años, y siempre ha destacado como una magnífica investigadora de nuestro pasado. Y es lo que yo digo, tenemos mucho que agradecer, bastante más de lo que muchos siquiera imaginan, a esta gente venida de fuera, como Renate Springer o Maximiano Trapero.
Miguel H.
20:36 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
Matización aceptada, Javier. A mí realmente no me importa demasiado la nacionalidad de Springer. Sólo lo dije parad dejar manifiesto que el “nostrismo” es una falacia. Nuestra historia, nuestra identidad, nuestra tierra, nuestra sangre… me parecen artificios que no conducen a nada.
trucha
22:14 | 1 Noviembre 2006 | Permalink
la esgridura biliko bebeder es da vuten y yas ta vien de marsar lo nuestro con bomitonas ¿¿libido meremer o era prospera merimer?? me pierde el creacionismo de los coneheros.
Gomero
7:58 | 2 Noviembre 2006 | Permalink
Todo esto queda sin sentido desde el mismo momento en que Marsá no pone fecha a sus afirmaciones y que nadie ha osado responder. Con franqueza esto ni es debate ni nada. Parecía un placer mientras duró…
La Opinión de Lanzarote » Amor por el líbico-bereber II
12:29 | 2 Noviembre 2006 | Permalink
[...] Ha provocado polémica mi breve entrada en el blog, “Amor por el líbico-bereber”, a cuenta de la entrevista en la que Renata Springer declaraba que “los signos líbico-bereberes en las Islas indican una cultura aborigen muy avanzada”, y de que sostuviera yo que dicha afirmación implica una comparación que mal se compadece con el conocimiento histórico. La discusión se ha centrado, sobre todo, en dos cuestiones a las que trataré de contestar: la necesidad de concretar el periodo histórico en el que se realiza la equiparación y el uso del termino “provocación” para calificar mi escrito. [...]
JM Martín
23:34 | 6 Diciembre 2006 | Permalink
¿Una cultura muy avanzada con relación a qué otras culturas?
Cuando un pueblo conoce la escritura ha alcanzado ya un alto nivel de civilización (ha pasado de la prehistoria a la historia) y ya no puede compararse con otros pueblos que no la conocen.
Las posibilidades de comunicacion y de transmisión de conocimientos es muy superior.
Bernardo
17:30 | 31 Mayo 2007 | Permalink
El que se diga que los aborígenes -o mejor dicho los indígenas canarios- tenían una cultura atrasada no es del todo correcto. Todavía no se sabe mucho de su tecnología, a pesar de todo el material encontrado. Todavía estamos en pañales sobre las evidencias de su cultura. Lo que si sabe por las últimas investigaciones es que tenían un saber muy desarrollado en materia agricola. Además el que una sociedad fuera agricola y ganadera no quiere decir que fuese una sociedad atrasada. Se sabe que tenían unos principios muy de sociedad avanzada. Más atrasados, pienso yo, eran los que vinieron a asesinar, a violar, y a exterminar una cultura como hicieron los conquistadores en nombre de la supuesta, entonces sociedad avanzada de los principios morales del cristianismo, como lo recogía los Mandamientos del Cristianismo: No matarás.