Biodiésel

Francisco Pomares

[La Provincia, 26 de septiembre de 2006]

Anonadado estoy: nunca antes había visto una capacidad de respuesta tan instantánea, una eficacia en la reacción tan demoledora. Lo de ayer de Los Verdes me ha dejado definitivamente perplejo y pluriasombrado. Y eso que acabo de terminarme el tratado sobre escepticismo del ex greenpeace Borj Lomborg y estoy como medio mosca con el ecologismo rampante, no porque me crea a pies juntillas todo lo de Lomborg, pero por sí acaso.

Les cuento: resulta que Marisa Tejedor, consejera Eólica, Industrial y Permanente con Laca del Gobierno, manifestó ayer su interés y el de la administración canaria por el proyecto de la Petrolífera DISA para construir una planta de biodiésel en el polígono industrial de Granadilla. El biodiésel es un gasóleo que se obtiene por la transesterificación de triglicéridos –maltratando aceite vegetal, vaya–. Lo que se consigue después del maltrato de las semillas de colza o girasol o lo más barato que se encuentre, es un potingue grasiento muy parecido al gasóleo o petrodiésel que se saca del petróleo, líquido que también puede ser utilizado en motores diésel.

Marisa Zamora, muy en su papel, explicó lo interesante que es el asunto para Canarias, y nos dejó a todos sorprendidos con sus amplísimos conocimientos sobre el protocolo de Kyoto, el cambio climático, la necesidad de reducir las emisiones de CO2 y lo bueno que sería plantar colza y girasol por esos campos perdidos. Y es que esta mujer sí que sabe: no el balde fue rector magnífico cuando serlo era algo de verdad importante, algo que se tomaba en serio todo el mundo, incluidos los universitarios.

Y ahí andaba yo, seducido a medias por el biodiésel de marras y la labia de la Zamora, cuando llegan los ecologistas a demostrarnos en un plis plas que todo es una engañifa, un puro montaje. En poco menos de un par de horas, Los Verdes ya se habían encargado de ciscarse en el proyecto de DISA, en el biodiésel, en Marisa Zamora y en Adán Martín que pasaba por allí, además de advertirnos que todo esto de la sostenibilidad de los girasoles es un burdo montaje para engañar a Europa, evadir impuestos, desertizar el poco terreno cultivable de Lanzarote y Fuerteventura y colarnos el puerto de Granadilla por la puerta de detrás? Todo un recital de argumentos contundentemente inapelables, apenas un par de horas después de que DISA y el Gobierno anunciaran su proyecto. Desde luego, tendrán o no razón los tíos, pero eso es eficacia informativa: una nota de prensa para ponérsele a uno los pelos de punta, en apenas unas horas. Si se presentan a las próximas elecciones, voy y les voto la eficacia. Y así a lo mejor hasta evito el inminente Apocalipsis de la colza.

Publicado el 27 de septiembre de 2006 a las 7:00 am en 'Medio ambiente'.

1 Comentario

  1. 10:21 | 27 septiembre 2006 | Permalink

    Este tío no se entera de que hay que desconfiar de todo lo que diga el Gobierno y dar crédito a todo lo que salga de los ecologistas, ¿es que no sabe dónde están los buenos y dónde los malos?