La pasada “Noche de San Juan”, como en años anteriores, ha sido para algunos una juerga sin control en la que se podía hacer lo que se te ocurriese.

Nuestros marragañetes, dando la nota, tomaron la ciudad sin reparar en ruidos, algaradas/broncas, destrozos y suciedad por toneladas; acostumbrados a que estas “fiestas” cuentan con la colaboración de los que no participan y de los que han de velar porque las cosas no se saquen de quicio.
Para ejemplo la primera foto. No se trata de un accidente. Nuestros chinijos, en un momento de euforia, decidieron darle la vuelta al coche después de apedrearlo hasta dejarlo totalmente inutilizado, triturando todo lo que no podía escapar a la brutalidad de tan animado tenderete. Al terminar con el coche pasaron a los contenedores de basura, depósitos de reciclaje, cabinas telefónicas, macetas, plantas, farolas y lo que se encontraban a su paso. Así hasta el amanecer.

Los que no formábamos parte de la panda, acojonados por si la batalla se dirigiese a nuestro hogar o nuestros coches estacionados en los alrededores, esperábamos pacientemente a que se les apagara la euforia muy preocupados. En toda la noche no se vio a los veladores del orden público hacerse presentes, aunque fuese por mera ronda rutinaria. Así nuestros jóvenes, vecinos y amigos de hijos de vecinos, dando rienda suelta al desenfreno, cada vez más habitual, originado por combinaciones explosivas de alcohol y excitantes de diseño, tomaron la calle, las calles, la ciudad y los pueblos, desde Puerto del Carmen a Arrecife y desde La Caleta a Alegranza. El comentario general por la mañana no era otro que la evaluación de daños, comparando qué zona fue más o menos devastada. Una vergüenza y una tristeza ya que estos estragos los sufrimos en 2005, 2004, 2003, aunque se les nota mayor sofisticación.

Todos nos preguntamos: ¿Qué ocurre en la familia y en la escuela? ¿Tan mal hemos educado a nuestros hijos? De la desidia de los gobernantes y agentes a sus órdenes mejor no decir nada.
Un par de cogotazos a los etílicos estos no les vendría nada mal. Parece que sin estas estupideces y actos vandálicos no se divierten.
Ayer, muy cerca de esa zona, había un ambientazo en la avenida, bicis, peña caminando, corriendo, paseando al perro y dos bobos en moto rompieron el ambientillo. No iban a 20 o 10 cuando sabían perfectamente que por ahí no se puede ir en moto. Los muy bobos iban a 50 o 60 por hora. Para pedirles que pararan y darles un buen cogotazo. Y que luego vengan los padres a pedirte explicaciones y darles a ellos otro par de cogotazos. Eso es lo que ocurre en la familia, que protegen a estos cafrillos, Tasarte.
“Educación para la Convivencia y la Ciudadanía. Es una nueva asignatura de la ESO. Pero sin la familia nada es posible. ¿Quién educa a los padres?
A los padres maleducados tendrá que reeducarlos la sociedad en su conjunto. No le dejemos pasar ni una si somos conscientes de que están cagándola. Esa mayoría silenciosa que asiste a un descontrol permanente tiene que ponerse las pilas. Si hay falta de urbanidad en el barrio, a hablar y denunciar, con ellos o con la autoridad. Si hay mal rollo en el colegio, a hablar, proponer y avanzar. Si hay desfalcos como los narrados por este artículo no podemos seguir callando.
Y a los padres maleducados hay que hablarles y hablarles con argumentos razonables.
¿Que se puede esperar de una sociedad que tiene al alcohol como vía de interacción social y al coche como suplemento de frustraciones hormonales masculinas?
Legalización del cannabis ya!
Que sois todos unos puretas. Cómo se ponen por un cochecito de nada y unos cubos de plastiquillo. Dejar que la juventud se divierta: ¡nos los pasamos de vicio! ¡Vaya noche!
Pues sí que lo pasamos de vicio. En la próxima probaremos con un camión. Por encontrar experiencias nuevas.
Juventud, divina estupidez.
De todas formas estamos a años de luz de los jóvenes franceses, esos sí que saben.
Hay que entender a los niños. No los sometamos a castigos que no conducen a nada. Comprensión ante todo. Tampoco pasa nada por un vuelco de coche y el destrozo de contenedores.
Nada, nada, dejemos que los niños se diviertan. Sólo propongo que averigüemos donde viven, cuales son los coches de sus papaitos y la emprendamos con ellos y así nos divertimos todos. Alegría, alegría, tu con la mía y yo con la tuya.
pos yo digo q son tos unos cabr*** porque no m dejan dormir por las noches , s ponen con la musikita y yo aki sin pegar un ojo . deberian d hacer lo mismo pero en la puerta d sus put** casas
No todos los jóvenes somos así, no es que a muchos nos vayan a canonizar, pero si que hay un amplio sector al que nos parece una barbaridad lo que se entiende por diversión. Este tipo de divertimento puede costarte la vida. Los padres son responsables, la sociedad y los centros educativos, todos.
no me parece que se generalice a los jovenes, primero no todos son como esos mal enretenidos,algunos si vamos a fiestas y la vamos full pero votar basureros y golpear coches NO VA CON MUCHOS JOVENES , esos que hicieron pos para mi que sufren de patogias. grax y no generalicen algunos tenemos conciencia
jajajajajajajajajajj les vy a pegar un puñetazop con mi super pelo
q pocas neuronas os quedan verdad?
par de mulas!hha
no a todos los jovenes nos gusta ese tipo de diverciones a uno nos gusta divertirnos sanamente sin alcihol ni violencia o algo k ponga en riesgo nuestra vida…!!!!
no hagan ese tipo de cosas no se dan cuenta que pueden afectar agente k no tiene la culpa de sus lokeras o k no tienen serebro para pensar bien las cosas…!!!!