Fernando Marcet Manrique
Hablemos un poco de ocio alternativo. U otras alternativas de ocio, que viene a ser más o menos lo mismo. Reflexionando un poco sobre ello, se me ocurren unas cuantas que no tienen nada que ver con verdis ni grines. No se si interesarán tanto, tampoco estoy seguro de cuáles son las características que han de tener para interesar. Oyendo a Mario Pérez el otro día en Lanzarote Televisión, comentaba que cuando uno sale de turismo por ahí lo que busca no sólo es un buen hotel donde alojarse, que también, sino sobretodo una buena oferta de ocio donde ir con la familia. De ahí la importancia, concluía el señor Pérez, de que en un plan como el PTE se incluya un concepto tan crucial para el turismo como es el ocio.
Indudablemente, no hay ningún pero que objetar a este razonamiento. La mayoría de políticos tienen esa rara habilidad, nada desdeñable, que es la de convencer argumentando y luego decepcionar actuando. Pongo un breve ejemplo: el señor Pérez explicitó la importancia del ocio alternativo como la posibilidad de tener un lugar al que llevar a los hijos, y sin embargo a mí no se me ocurre que nadie lleve a sus hijos a pasar un agradable día jugando al golf. Se me dirá que la oferta de ocio alternativo no consiste exclusivamente en campos de golf. Es cierto, también están los puertos deportivos. Otro magnífico lugar al que llevar a tus hijos para pasar el día… sobretodo cuando no tienes barco. Se me dirá que no sólo están los campos de golf y los puertos deportivos. ¿Ah, no? ¿Dónde están esos otros proyectos entonces?
Lo que a la inmensa mayoría de la población mosquea, por decirlo suavemente, es que se huele que eso de “ocio alternativo” no es sino un eufemismo de otra cosa con un nombre mucho más feo: pelotazo urbanístico. Dicho así, con todas sus letras. Porque si realmente se tratara de ocio, si de entretener fuera el asunto, se habrían propuesto otras alternativas. Otras opciones mucho más adecuadas para que los turistas, y los mismos lanzaroteños, puedan pasar un día entretenido, a poder ser sin que les cueste un ojo de la cara. O incluso aunque les cueste un ojo de la cara.
Parques, por ejemplo. No existe en toda la isla, y digo bien, en toda la isla, un parque digno de llamarse así. He vivido en Huelva, y allí había parques. Parques de verdad, con sus árboles, césped, canchas de baloncesto, de fútbol sala, pista de tierra para hacer footing… Y estoy hablando de Huelva, no de Nueva York. Estuve en Córdoba, y había parques. En Gran Canaria hay parques. Fíjense, estuve el otro día en Tenerife, y en un pequeño pueblo llamado Bellavista, un lugar no mayor de lo que puede ser Famara, había un gran parque en el que te podías tumbar ricamente a la sombra de un árbol.
Más ocio alternativo. Museos. Hay mucha gente que cuando viaja lo primero que hace es descubrir los museos que puede visitar. Es cierto que en este apartado estamos algo mejor que en el de parques, pero invertir en museos no es tirar el dinero a la basura jamás, especialmente si son buenos museos.
Más ocio alternativo. Teatros, cines, auditorios. Lo de los días C está muy bien, pero ¿por qué estamos obligados a salir de nuestra isla si queremos escuchar una ópera, aunque fuera por curiosidad? Es obvio que hacen falta más salas de Cine, demanda existe ¿Por qué no las hay entonces? ¿Por qué tenemos que esperar a que las películas lleguen al videoclub para poder verlas? Todo esto es ocio, no sé si alternativo, pero sin duda ocio.
Aunque de todas ellas, la mejor alternativa de ocio para la isla de Lanzarote es precisamente esa que ha demostrado su eficacia en todo este tiempo. La misma isla. Sus volcanes, sus playas, su Cueva de los Verdes, su Mirador del Río. Cuando los alemanes vienen, o los ingleses vienen, es porque otros alemanes y otros ingleses vinieron antes y les dijeron que estuvieron en un lugar diferente, un lugar en el que había unos paisajes volcánicos sorprendentes, así como unas atracciones turísticas, diseñadas por un tal César Manrique, que por sí solas hacían que el viaje valiera la pena. Entonces incentivemos eso, cuidemos eso ¿Será posible que desde que desapareciera César no haya habido ningún proyecto semejante, que tomara la misma isla como base fundamental y que valiera la pena hacerse? No me lo puedo creer. Seguramente habrá habido proyectos. Lo que pasa es que no han interesado. O no se ha insistido suficientemente en su elaboración. Porque yo soy de los que piensan que César era un gran genio, pero también un gran cabezota. Tal vez necesitemos no tanto al genio como al cabezota.
chapapote
9:56 | 31 Mayo 2006 | Permalink
Me deja de piedra el autor, ni podía imaginarme que existiera la posibilidad de disfrutar del ocio en la Isla sin campos de golf, pensaba que en ausencia de esas artificiales praderas el personal se quedaría en su casa o en su apartamento. No obstante, me queda la duda de si el autor es de los “buenos” o de los “malos”, que decía el otro día el señor San Ginés.
raquel
11:58 | 31 Mayo 2006 | Permalink
Esta bien la guasa, pero lo que hace falta es desmontar la falacia de que el ocio complementario lo constituyen aquellas instalaciones que consumen territorio a espuertas, y el artículo lo hace muy bien, así que contribuye a algo muy importante: a dar la batalla mediática contra los promotores del crecimiento turístico con argumentos.
alfil
15:17 | 31 Mayo 2006 | Permalink
Cesar Manrique no era ningún iluminado. Lo que pasa es que se supo rodear muy bien de gente… llevándose todos los méritos solito. ¿No será que el autor del artículo es descendiente suyo? Por otro lado estoy de acuerdo con el resto. Sobretodo con la necesidad de que se hagan parques decentes en Lanzarote de una vez.
fernando marcet
15:48 | 31 Mayo 2006 | Permalink
Me alegra que me hagas esta pregunta, alfil. Ya quisiera yo ser descendiente de César, seguramente me habría ido mucho mejor. Sigo diciendo que César Manrique es una de las mejores cosas que le ha pasado a Lanzarote. Que consiguiera sus objetivos de un modo u otro, que se rodease de estos o de aquellos, que fuera heterosexual u homosexual, que le gustara la tarta de fresa o de chocolate o que fuese nacionalista o dejase de serlo es algo que importa bien poco. Ahí están sus obras. Ahí está su legado. Al margen de eso lo demás es puro cotilleo. Y reitero mi absoluta objetividad en este tema, a pesar de mi apellido, que procede de otros lugares distintos a los de la familia del artista.
Lacatus
17:59 | 31 Mayo 2006 | Permalink
Bien apuntado Marcet. Oferta compementaria asumible y sin comprometer más territorio, el resto, aquella que exige la utilización de más terreno insular debiera ser la excepción y estdiarse con toda la cautela del mundo. Por cierto para ellas nos dotamos de la famosa modificación puntual nº 1 del PIOT, si aquella que habla de los sistemas insulares, infraestructuras con influencia en el conjunto de la isla que exigiriía una modificacion del PIOT, el informe del Consejo de la Reserva, el informe positivo de la COTMAC. Un proceso reglado con todas las garantías.
Me parece que la isla se puede cualificar sin necesidad de consumir en líneas generales más más territorio. ¿Qué opina Inés?
Fu Mao
22:18 | 31 Mayo 2006 | Permalink
¿Y si legalizamos la marihuana y fomentamos el turismo de coffee shops? ¿alguien ha estado en Amsterdam y no le ha gustado? Ademís aquí bares “a porrillo”, bastaría con convertir unos cuantos. Con eso ganaríamos en turismo de calidad sin poner un bloque más. Encima la gente iría más relajada por la vida, que eso en esta isla le hace falta a unos cuantos.
Teca
8:10 | 1 Junio 2006 | Permalink
Debe decirlo más veces, más alto, y a mayor número de gente. Debe repetirlo hasta el hartazgo.
Enhorabuena por su claridad mental.
toi a qui tamie
11:15 | 3 Agosto 2006 | Permalink
Ocio alternativo
Estas palabras no tendrían que ir acompañadas de: más construcciones y más imberciones económicos brutales.
El crear espacios de ocio para el disfrute de los que viven y visitan Lanzarote es mucho más fácil de lo que nos cuentan, ojo a esto.
Una extensión de tierra en su estado natural nos puede servir para, por ejemplo; los niños de colegio e institutos, al igual que asociaciones, administraciones, etc. pueden el día del árbol plantar estos y cuidarlos, envés de un día lo realizamos todas las semanas como el día del árbol, pasados unos meses,cuando nos demos cuenta, hemos creado una zona verde para el disfrute de todos, que añadiendo unos banquitos y unas parrillitas podríamos disfrutar de un día de campo fantástico, eso también es ocio alternativo vamos digo yo.
Y así, como esta idea muchas más y sin mucho gasto, por cierto los árboles los cultivamos en Haría en las instalaciones de de Medio Ambiente, por lo que son mas baratos.
Pos eso.
CARLES
19:00 | 6 Abril 2007 | Permalink
Opino como turista que ha estado en Lanzarote hace unos dias .
Nos ha dejado boquiabiertos la belleza de la isla .Nos ha sorprendido la poca dedicación al reciclaje de residuos en los hoteles , la casi inexistencia de iluminación de bajo consumo en los mismos.Nos ha entristecido ver los alrededores del vertedero con bolsas de plastico a porrillo volando por los aires .Nos asustan los planes de nuevas instalaciones hoteleras .
Ustedes tienen que presionar a sus dirigentes para que la isla sea el modelo de sostenibilidad
del que depende su supervivencia .Por ejemplo ofreciendo alojamientos familiares en las casas de los habitantes de la isla y evitar que se forren a base de pelotazo cadenas hoteleras.
Su futuro està en el control de los políticos y la sensibilidad ecològica de los mismos.
UN ABRAZO A TODOS LOS LANZAROTEÑOS .